Isla Negra - Casa de poesía y literaturas

El canon de Rosina Valcarcel: Por Enrique Verástegui

Desde los años cincuenta hasta el dos mil, muchos años han pasado y, sobre todo, a pesar de las vicisitudes de su vida política, se ha construido una moderna literatura peruana que habla, bien a las claras, de un fenómeno de conciencia ocurrida en el pueblo peruano, capaz de leer los libros más exigentes, lo mismo que de ejercer la crítica, vinculada ésta, desde siempre, a la libertad. Nuestros diarios nos tienen acostumbrados a unas páginas culturales que hablan poco de la literatura peruana pero he aquí que, a lo largo de sus años de madurez, desde la legendaria revista Kachkanirajmi, Rosina Valcárcel –que se acerca ahora a los felices sesenta- ha ido, y principalmente desde el diario La República, escribiendo unos textos que bien podrían ser considerados crónicas que son, también, crítica literaria, y autobiografía, y que ahora acaba de reunir en dos amplios volúmenes titulados Diario de talismanes (El Santo oficio, 2005) y Aprendiz de maga (Horizonte, 2006), donde, sin posible discusión alguna, se encuentran todos los que son (casi todos) y donde, sobre todo, el lector atento a lo que se escribe en el país puede encontrar la historia literaria del Perú de los últimos cincuenta años, con un claro acento en los años 70 del siglo XX, donde se gestó lo más importante de la literatura peruana, que, por eso, lo es también como germen y potencialidad de la conciencia latinoamericana. Así, lo que ha hecho Rosina Valcárcel .-de quien alguna vez Antonio Cornejo Polar dijo que: Si Violeta y Gustavo no hubieran hecho a Rosina, hubiéramos tenido que inventarla entre todos. En estos tiempos de derrotas, desengaños y cinismo, de rendiciones y apatías, Rosina parece tener una fuente mágica e inagotable de energía... O sea habrían tenido que engendrarla todos aquellos que aman las buena literatura- ello es elaborar un canon de la literatura peruana en lo que va de siglo, no sólo el siglo XX, sino también el siglo XXI, que, bien visto, se gesta en los años setenta, donde se producen las obras maestras que después los jovencísimos irían a seguir. Esos jovencísimos poetas y narradores de los años dos mil seguirían a sus maestros hasta en la iconoclastía, pero hemos hecho más habitable el mundo, dice Rosina Valcárcel, haciendo que el amor sea necesario ahora. A su modo, esta poeta es la Madame de Stael del Perú que  ha llenado de energía a la crítica literaria peruana, y  plantea un modelo a seguir.

 

Lima, agoto de 2006.

Comentarios

estos dos libros de Rosina Valcarcell son un verdadero canon de la literatura peruana, que merecen màs difusiòn de la que tienen.

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