Isla Negra - Casa de poesía y literaturas

Silvio Hoffman

Escrito por revistaislanegra 06-05-2011 en General. Comentarios (1)

 

E L   E S C R I T O R     

 

         Ser escritor es nada. Es nadar. Y así me mantuve a flote, no me hundí en la masa que me sostuvo sin darme cuenta. Todo empezó cuando el diario “Noticias” , intentó realizar una evaluación cultural en el seno de la población en la ciudad donde habito,  considerándome un exponente consagrado de la literatura en el medio local y en otros lejanos, luego de las traducciones de mis obras a 12 idiomas. Tan honrado me sentía de la misión que me conferían, que dejando de lado mis múltiples actividades, incluso las obras a punto de publicar, junté lo indispensable, un breve texto para leer e interpretar, una pizarra para exponer con escritura espontánea, el mecanismo creador en su pleno desarrollo y partí hacia el lugar que se consideraba ideal, en lo que coincidían los autores de la iniciativa y la mía.

 

         No fue tarea fácil entrar en el vagón atiborrado del tren subterráneo, entre empujar y ser empujado en la hora pico, cargando con mis útiles que solo pasaban los cuerpos comprimidos elevándolos por encima de las cabezas... Como poeta, percibía los murmullos, los rostros endurecidos, las quejas silenciosas que brotaban a mi alrededor; alguien deletreó, con la boca casi cerrada, la referencia obligada a la situación de las  “sardinas en la lata...” Yo atiné a mejorar el clima caótico y asfixiante,  sonriendo, tratando de alegrar la tensión y el agotamiento general con la opinión de que aparentábamos estar “muy unidos en el amor”. Creo que este comentario vulgar pasó desapercibido y alguien pudo sentirse ofendido. ¡Me prometí dedicarme a la tarea específica por la que estaba haciendo el viaje de investigación que había aceptado!

 

         Traté de mantener en alto con un brazo, en medio del apretujón que hacía la  muchedumbre peleando para sobrevivir, la pizarra en la que trataría de escribir con el otro brazo, la poesía , un modelo didáctico, hacer entender a los aplastados, los mecanismos espirituales, vocacionales, metafóricos   que eran mi razón de ser, la de los escritores desde épocas inmemoriales. Se acentuaron las quejas, los gritos enardecidos por los movimientos violentos del tren en sus aceleraciones,  en sus frenadas, con los “¡permiso!”, “¡permiso!”, de quiénes querían entrar en el berenjenal o salir a la libertad del anden de una estación, en la que estaba el destino, el aire para respirar... Me di cuenta que mi intención educativa no era atendida ni entendida,  era más bien rechazada y en medio del fenómeno casi explosivo, sería quizá más útil, la lectura en voz fuerte, a pleno pulmón, de un texto amado que yo traía  en mi mochila, ¿qué mejor sería que el comienzo del “Don Quijote de la Mancha?, aquélla obra archi-conocida que despertaría con seguridad una ola magnética de simpatía? Lo intenté, repetí el intento varias veces pero era evidente que la población viajera llevaba en sus cabezas preocupaciones mundanas, seguramente conflictos que debía resolver...

 

         Se hizo un silencio absoluto, vibraba el motor del subterráneo, cierre y apertura de las puertas...Supuse entonces que en realidad nadie me había presentado, que no era conocido mi prestigio, que el horario elegido para realizar el estudio fue equivocado. Tampoco quise ignorar que probablemente el nivel cultural de la sociedad era insuficiente. Pensé que ellos con un mejor nivel educativo, yo con muchos premios y presidencias, haría otro panorama. El  diario auspiciante jugó con los proyectos de repetir la experiencia con las artes plásticas o musicales. En eso están. 

 

 

comunistas en el cielo...

Escrito por revistaislanegra 06-05-2011 en General. Comentarios (1)

 

... (DE LA POESIA): VIOLETA Y GUSTAVO VALCARCEL

[Testimonio de Roger Santiváñez]

 

1

 

HUBO UN TIEMPO de inocencia y de fé en la Revolución, esos fueron –para mí- los años 1978-79-80. Por aquel entonces asistía acompañado por mi hermosa musa –la joven poeta Dalmacia Ruíz Rosas- a los candentes mítines de la CGTP escenificados –cada primero de mayo- en la Plaza Unión del centro de Lima. Mi compañera –como se estilaba decir en esa época- era una entregada militante del Partido Comunista Revolucionario (PCR) -organización con la cual yo también simpatizaba- así que allí estábamos con todos los muchachos y muchachas de la JCR de San Marcos, la Católica y la UNI, coreando nuestras consignas a voz en cuello y con el corazón bien a la izquierda.

PERO nosotros eramos poetas y en San Marcos –donde seguíamos Literatura- frecuentábamos un grupo reunido alrededor de Marco Martos e Hildebrando Pérez y el Taller de Poesía. Sería justamente en el Taller, una tarde de homenaje al increíble Luis Hernández (que acababa de morir en Buenos Aires) donde conocí a la poeta Rosina Valcárcel. Pues bien, la cosa es que Rosina –cada año- después del mitin de la CGTP el primero de mayo celebraba su cumpleaños en la casa de sus padres en San Eugenio, rico Lince.

HASTA allí llegaba la mancha poética de San Marcos. Fue así como me tocó conocer a Violeta Carnero Hocke, por supuesto siempre en compañía del gran Gustavo Valcárcel, su esposo y compañero de toda la vida. Con timidez adolescente nunca pasé de un formal saludo con Gustavo, él era un mito viviente de la lucha por el socialismo en el Perú –desde el campo de la poesía- y me contentaba contemplándolo de lejos junto a los pares de su generación, como podían ser Alfonso Barrantes Lingán, Héctor Cordero (uno de los fundadores del Apra-Rebelde que luego devino en el guevarista Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de la guerrilla de 1965) o algún poeta de los 60s,  Juan Cristóbal por ejemplo.

ESA es la imagen que guarda mi memoria de aquellas fiestas, con música de Quilapayún, Inti Illimani, Víctor Jara, Los Compadres, Alfredo Zitarrosa y los jóvenes peruanos de Tiempo Nuevo. Por supuesto –en algún momento de la reunión- se interpretaba La Internacional ya con los corazones bien remojados en sendos cuba-libres y con el puño en alto. A mí me gustaba conversar con Violeta, porque ella siempre conmnigo enfocaba el tema de la poesía. Recuerdo que una ocasión –a mi pedido- se explayó –largo y tendido sobre el grupo Los Poetas del Pueblo, tema que en esos días me interesaba mucho y del que no había suficiente material escrito accesible, sino una especie de leyenda oral, en ciertos círculos. Yo te puedo contar –me dijo Violeta- porque estuve muy cerca de ellos.

 

Y pasó a relatarme la historia de esta agrupación poética, uno de cuyos príncipales exponenetes había sido Gustavo Valcárcel, y sus actividades durante la Lima de los años circa 1945. Me contó que los poetas del grupo simpatizaban o militaban en el Partido Aprista, pero inmediatamente me aclaró: Ojo, que en esa época ser aprista significaba ser subversivo. Se ponían bombas y todo, me explicó. Entre los poetas que ella mencionó –aparte de Gustavo- mi memoria grabó los nombres de Manuel Scorza, Juan Gonzalo Rose, Julio Garrido Malaver y Ricardo Tello. Esto ocurrió antes de la Poesía Social de Alejandro Romualdo –concluyó- quien estaba cerca del Partido Comunista, ya en los 50s. Cabe mencionar que Violeta y Gustavo – a la sazón- también militaban en el único y monolítico PC de entonces ( la organización que fundó el Amauta JC Mariátegui ) antes de la ruptura sino-soviética de 1964 cuya repercusión en los partidos comunistas del mundo entero produjo la aparición del maoísmo en el nuevo horizonte del marxismo-leninismo internacional.

En aquella coyuntura –la del desmontaje del reformismo velasquista, implementado por el fascistoide Morales Bermúdez- que desencadenó la crisis general de 1976 y la contundente respuestas de las masas populares con el Paro Nacional Unitario del 19 de Julio de 1977, lo que obligó a la dictadura a convocar a una Asamblea Cosntituyente para 1978 y elecciones generales para 1980; fue cuando los partidos marxistas revolucionarios decidieron participar en los comicios. Uno de los frentes que se formaron –reuniendo básicamente lo que sería la Nueva Izquierda de los 60s cuyos dos troncos principales eran Vanguardia Revolucionaria (VR) y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)- se denominó Unidad Democrático Popular (UDP). Pues bien, la poeta Rosina Valcárcel se hizo cargo de la Comisión de Cultura. Así fue cómo Dalmacia Ruiz Rosas y quien redacta este testimonio estrechamos vínculos con ella y desarrollamos –con dicha Comisión- una intensa agitación poética en sindicatos, universidades, asentamientos humanos y en las calles y plazas de Lima como San Marcelo y San Martín, muchas veces escapándonos de los poco amables varazos de la policía. En aquel momento cobraba dimensión real aquella línea de los poemas underwood de Martín Adan: Quiero ser feliz sin permiso de la policía.

 

2

 

En mis cotidianos y actuales atardeceres sumido en la lectura, tercer piso de la Biblioteca Paley de Temple University, me encontré con la Obra poética reunida de Gustavo Valcárcel. Y recordando mi conversación con Violeta leo estos versos: “Vinieron mis cartas, las citas furtivas / La explosión clandestina del silencio / por obra y gracia de alguna dinamita / que colocamos con camuflage de besos”.  Y también: “En una casa pobre de La Victoria, en Lima / llegué una noche a descubrir tus ojos”. Tiempos de lucha que el poeta rememora de este modo: “pero volvieron también las catacumbas / cuando yo disfrazado te sumaba besos en un parque / besos, promesas mas promesas y besos / por ejemplo: te llevaré al Quartier Latin”. Y de hecho la llevó. Pero antes estuvo la experiencia de México, deportados por la dictadura de Odria. Sea donde fuera que hayan estado la pareja se profesó uno de los más intensos amores de la historia de la poesía peruana, como dan testimonio estos versos por ejemplo: “Descansa tu cabello en la mies de la brisa / el ópalo reclina su nostalgia en tu piel / la primavera empieza cuando abres los ojos / y la música viaja cuando ya duermes tú”.

Siendo muy joven Gustavo Valcárcel ganó los juegos florales de San Marcos con un hermoso libro denominado Confín del tiempo y de la rosa (1947) de donde procede este trisagio: “Verano para amar tu luz sonora, / plasmara el beso núbil de las flores / que en el eco de la nube se colora”. Y para demostrar su primera calidad de gran lírico esta cuarteta: “Rosa infiel es la rosa matinal,/ suavidad a sus pétalos ceñida; / pecado de su imagen poseída / por labios de rocío o luz cristal”. Usualmente la llamada poesía social, comprometida o política, se queda en la transmisión de ideas y se transforma en mera propaganda, despojada por completo de auténtica poesía. Pero –a veces- podemos encontrarnos con versos que nos transmiten una verdadera visión poética, como los que rezan en esta Elegía a José Carlos Mariátegui de Gustavo Valcárcel: “Volverás en el agua que besará el desierto / Volverás en el regazo de las comunidades indias / Volverás en el petróleo y en el átomo, / en el carbón y el hierro / en la electricidad popular llena de luces”.

 

En 1980 y después de unos años de silencio, el poeta publicó en un número íntegro de la prestigiosa e inolvidable revista Haraui que editaba el queridísmo poeta, narrador, ensayista y profesor sanmarquino Francisco Paco Carrillo, el conjunto titulado “Reflejos bajo el agua del sol pálido que alumbra a los muertos”, especie de reflexión poética en el adviento de la muerte, en la que sinembargo Gustavo fue capaz de escribir: “Resulta requisito sine qua non / dejar de ser cuerdo para amar”. El poeta ya estaba en el otoño de su experiencia y aún así reivindicaba la locura del amor, como un muchacho de veinte años.

Quisiera terminar esta nota de homenaje a esta pareja de comunistas en el cielo como él mismo escribió, con un hermoso poema que Marco Martos compuso hacia el verano de 1978 y que apareció en su libro Carpe Diem:

 

VIOLETA

 

Hembra, hembrísima valiente

mi compañona aquella

del febrero aciago.

A quien la mirara le parecía

la Violeta aquella del desterrado.

Desterrado en mi propia ciudad,

viví días negros negros,

mal mi grado,

pero tuve compañona

que me dio ganas de vivir

a su costado.

Entonces le puse Violeta

por ser mujer de desterrado.

Y aunque su luz es de otro tiempo

y  de otra hora,

todavía la veo radiante,

lozana, dispuesta a todo.

!Hembra, hembrísima valiente

mi compañona aquella

del febrero aciago!

 

 [Collingswood, New Jersey, junto al río Cooper, abril de 2011]

 

 

Néstor Groppa

Escrito por revistaislanegra 06-05-2011 en General. Comentarios (0)

 

Poeta, se ofrece (con referencias)


Hace versos sencillos.
Arregla versos deshechos, o corridos
y camperas (poesías).
También coloca adjetivos vidriados (con garantía).
Indica precisos y modestos sustantivos de uso natural.
Poeta se ofrece cama afuera
o mediodía, sin comida
Siempre a domicilio en lecciones personalizadas.
─prosistas sin ángel ni vuelo, abstenerse─

Poeta sin máster.
No confundir con otro Dr. en Literatura, ni licenciado,
ni filólogo, ni lingüista. Respeta la tecnocracia literaria
y la ornitológica (terrena o celestial),
además de la tensión semasiológica, la espacialidad
y el alma de la palabras (libro de Mallén Garzón).
Poeta solamente licenciado en “gramática de los
sentimientos”.

No enseña a leer

Pero está en contacto con “la empresa Takara
que interpreta las emociones de los perritos
usando un megáfono en el can
y una pantalla de computadora para perros japoneses”

Se respetan todas las creencias literarias. Se respetan
la ciencia literaria y demás profundos saberes

Néstor Groppa

Escrito por revistaislanegra 06-05-2011 en General. Comentarios (0)

 

falleció en suSan Salvador de Jujuy el pasado 4 de mayo

 

Leandro Néstor Álvarez Groppa nació en 1928 en Laborde, provincia de Córdoba, Argentina. Poeta, escritor, periodista cultural y educador. Estudió en su provincia natal, Córdoba, y en Buenos Aires. Fue maestro en Tilcara, Quebrada de Humahuaca, y bibliotecario en San Salvador de Jujuy, donde residió desde los ’50.
     En 1955 fundó en
Jujuy, con los poetas Jorge Calvetti, Andrés Fidalgo y Mario Busignani y el pintor Medardo Pantoja, la revista Tarja, que fue un hito en la literatura de NOA y del país.
     Recibió, entre otros premios oficiales, la Faja de Honor de la S.A.D.E. (1976). Beca Fondo Nacional de las Artes, Letras, zona III, Noroeste (1972). Miembro Correspondiente de la Academia Interamericana de Puerto Rico desde el 1 de Agosto de 1980. Mención Especial al premio Selección Nacional. Especialidad Poesía, (1972/75). Primer Premio Regional de Literatura Poesía, Zona II, NOA, Presidencia de la Nación, Secretaría de Cultura, Trienio 1977/80. Mención Especial al Premio Nacional de Poesía, Ministerio de Educación y Justicia, Secretaría de Cultura, Trienio 1980/83. Diploma de Honor, Instituto Literario y Cultural Hispánico, Westminster, California. U.S.A. Ciudadano Ilustre de San Salvador de
Jujuy, Municipalidad de San Salvador de Jujuy (1987). Ciudadano Benemérito de San Salvador de Jujuy. Premio San Salvador (1995). Profesor Extraordinario Honorario de la Universidad Nacional de Jujuy (1997). Gran Premio de Honor de la Fundación Argentina para la Poesía, del año 2007.
     En l966 creó el sello editorial buenamontaña, con 31 títulos publicados (1 Premio Nacional, 1 Premio Regional y 4 Fajas de Honor de SADE. Uno de los sellos del interior con más premios nacionales).
     También fue creador de la Editorial de la Universidad Nacional de
Jujuy, EdiUNJu.
     Durante 41 años editó la sección literaria, dominical, del matutino jujeño Pregón y, en 1998, con buena parte del material, inició la publicación de los Anuarios del tiempo que registran una historia afectiva de
Jujuy entre 1960 y 1996, de los cuales ya lleva compilados diez tomos.
Miembro correspondiente de la Academia Argentina de Letras desde 1996, publicó      
Taller de muestras, Indio de carga,  En el tiempo labrador, Romance del tipógrafo, Postales,  Carta terrestre y catálogo de estrellas fugaces, Todo lo demás es cielo, Violetta marina e Viola d'amore,  Almanaque de notas,  Abierto por balance, de la literatura en
Jujuy y otras existencias,  Eucalar celeste, lapacho rosa y otros nombres del tiempo,  Cantos para Jujuy, Anuarios del tiempo, Obrador, Abacería, Libro de ondas,  Volverá el mar...y se irá como entonces,  Libro de ondas (2da parte), Trópico de Huacalera.

 

 

POETI NOMADI

Escrito por revistaislanegra 05-05-2011 en General. Comentarios (1)

 

revista polidiomática on line de arte y cultura

www.ipoetinomadi.com

 

NOVEDADES DE MAYO 2011
SUMARIO

 

Queridos comp@nieros y poetas nóm@des: se oye a menudo afirmar

que la Poesía no tiene porqué ir detrás de la realidad.

Pero cómo puede quedarse quieta delante del espectro de guerras,

que gobernantes "iluminados" muestran

como banderas de libertad?

La inmovilidad es condisión sólo de las piedras.

Los Poetas Nómades, quieren reafirmar su participación

en los dramas que involucran, a sabiendas o no,

a los propios hermanos.

Conscientes que  
"el sueño de la razón genera monstruos" (Goya),

nos sambullimos de nuevo en este campo de lucha

nunca solusionado, nunca abandonado, nunca destruido.

En el nuevo número de la Revista que les proponemos

(y que por motivos organisativos,
saldrá de ahora en adelante cada seis meses),

hay voces de Poetas que nos vuelven a yamar a la realidad,

que nos indican cayes más transitables,

que nos hablan de los propios suenios o los propios miedos.

Son - sitamos sin ton ni son alfabético -:

Rodolfo A. Álvarez, Gabriel Impaglione,
Giovanna Mulas, Carlos Sánchez,
Francisco Madariaga, Alberto Mori,

Annitta de Mineo, Carilda Oliver Labra,

Alicia Villoldo Botana, Ingrid Wickström,
Enea Biumi,

Nina Rizzi y Os Poetas Eléctricos.

Les presentamos además varios dibujos sobre diversos temas y protagonistas de:
Martín Poni Micharvegas,  Max Mulet y Rafael Mitrenko,
con comentarios de Edu Bute.

Y, a continuasión, el recuerdo de los amigos  que nos han dejado:
Sergio Mulet, David Viñas y Enrique Tierno Galván,
acompañado por palabras alusivas

de Martín Poni Micharvegas y Darío Barboza.

Para concluir algunos acontecimientos y convocatorias poéticas.

 

Salud y Poesía!

Martín Poni Micharvegas

Enea Biumi

 

Madrid //  Cadrezzate ( Varese ) 
Mayo del 2011